Tecnoligia Docente
martes, 1 de marzo de 2016
TECNOLOGÍA DOCENTE.
En una sociedad de la información y la comunicación, donde se han
incorporado las Nuevas Tecnologías, la práctica totalidad de los campos
profesionales se ha visto afectada y ello ha motivado un cambio sustancial en
el modo de ejercer sus funciones específicas. Esta situación implica la
adaptación a esta nueva demanda asumiendo nuevos roles para el desempeño
profesional.
En el caso concreto de la educación, a lo largo de estos últimos
años se habla mucho del nuevo perfil del docente como consecuencia de la
integración de las Nuevas Tecnologías en el ámbito educativo.
Se pretende dar una visión del papel que ha de desempeñar el
docente ante la nueva sociedad de las Tecnologías de la Información y la
Comunicación (TIC), así como un análisis de la necesidad de un cambio en su
formación como profesional de la docencia.
PALABRAS CLAVE: Formación del profesorado. Nuevas
tecnologías aplicadas a la educación. Innovación tecnológica. Desarrollo
profesional y nuevas tecnologías.
El docente hoy en día, por las exigencias de su práctica, el
escenario en el que actúa y las demandas del mismo, es un profesional que toma
decisiones, flexible-libre de prejuicios (actitud de anteponerse y rectificar a
tiempo), comprometido con su práctica (reflexiona sobre la misma y aporta
elementos de mejora), que se convierte en un recurso más para el grupo.
Las necesidades del nuevo profesional pueden definirse como:
espíritu innovador, flexibilidad, trabajo en equipo, conocimientos
tecnológicos, creer en su profesión, tener un sentido de la responsabilidad y
el compromiso.
Todo este perfil docente, integra una serie de conocimientos,
capacidades, habilidades-destrezas y actitudes entre los que podemos destacar
como más relevantes:
a.- Debe conocer el entorno (centro educativo, entorno social
envolvente y contexto social general) e interactuar con los mismos.
b.- Capacidad reflexiva para poder tener conciencia de cada uno de
los pasos en el proceso de la enseñanza.
c.- Actitud autocrítica y evaluación profesional entendida como
mecanismo de mejora y calidad de los procesos de cambio.
d.- Capacidad constante de adaptación a los cambios.
e.- Tolerancia a la incertidumbre que provoca el cambio, el riesgo
que supone, y la inseguridad personal y profesional que se deriva de los nuevos
retos.
f.- Capacidad de iniciativa y toma de decisiones, reflexiva,
crítica y evaluadora.
g.- Capacidad para poder acometer procesos de innovación.
h.- Trabajo en equipo tanto en la planificación como en el
desarrollo y evaluación en el proceso de innovación.
i.- Motivado a buscar nuevas formas de actuación para la mejora de
su práctica.
j.- Compromiso ético profesional, capaz de implicarse no sólo en
procesos de cambio, sino también para acometerlos con garantías de éxito.
La presencia de las Nuevas Tecnologías en la sociedad y las
potencialidades que éstas ofrecen como recursos para la educación constituyen
una razón suficiente para justificar su incidencia en el perfil del profesor,
en la medida en que éste ha de desarrollar su acción educativa de un modo
coherente con la sociedad en la que vive aprovechando al máximo los recursos
que le ofrece.
En relación con las Nuevas Tecnologías esto implica que el docente
debe conocerlas en todas sus dimensiones, ser capaz de analizarlas
críticamente, de realizar una adecuada selección tanto de los recursos
tecnológicos como de la información que estos vehiculan y debe ser capaz de
utilizarlas y realizar una adecuada integración curricular en el aula.
Podemos afirmar entonces que las Nuevas Tecnologías afectan al
perfil del docente en la medida en que le exigen una mayor capacitación para su
utilización y una actitud abierta y flexible ante los cambios que se suceden en
la sociedad como consecuencia del avance tecnológico.
Teniendo en cuenta las exigencias e influencias de la sociedad
tecnológica en el perfil profesional del profesor, una serie de aspectos que
deberían ser integrados en la formación del profesorado de este siglo son los
siguientes:
• Destrezas de comunicación.
• Técnicas de asesoramiento personal.
• Conocimiento de los nuevos recursos y reglas.
• Manejo de técnicas de creatividad.
• Planificación estratégica y gestión del tiempo.
• Gestión de la calidad total.
• Servicio al cliente.
• Técnicas de negociación.
• Técnicas de ventas y técnicas publicitarias (Gallego y Alonso,
1997).
Básicamente el perfil es el mismo, únicamente habría que tener en
cuenta que es preciso buscar las competencias específicas del profesor para el
uso de las Nuevas Tecnologías pero dentro de las competencias generales que ha
de tener como profesor, como un profesional reflexivo capaz de analizar el
contexto en el que se desarrolla su actividad y de planificarla, dando
respuesta a las exigencias de la actual sociedad tecnológica.
Los profesores con la introducción de las Nuevas Tecnologías en
los centros, cambian su rol; hoy no es suficiente pedirle al profesor que esté
informado, no debe ser la única fuente, ni siquiera la más completa, pues la
información a manejar es infinitamente mayor. Le exigimos que fomente la
convivencia, la participación, la cooperación, la autocrítica, la ética y la
reflexión y que parta de los conocimientos que ya trae el alumno, para
sistematizarlos y utilizarlos de manera creativa y constructiva.
Nuestro objetivo sería formar a personas para ser críticas:
ü Ser
capaces de limitar ellas mismas el consumo de medios.
ü Saber
fundamentar sus gustos y preferencias.
ü Poder
controlar el poder manipulador de los medios.
ü Obrar de
manera activa a lo largo de su vida.
ü
Participar activamente en el proceso social.
ü Evitar
desigualdades sociales. Con frecuencia los estudiantes que pueden util utilizar
las nuevas tecnologías en casa, son los mismos que tienen una familia con un
nivel adquisitivo medio-alto y que está especialmente sensibilizada para que
sus hijos aprendan así. Este hecho, origina que las desigualdades sociales se
reproduzcan de una manera más acentuada con las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación. La existencia en los centros de suficientes
medios permitiría que todos los alumnos tuvieran acceso a los mismos sin
distinción de clase social
En el ambiente de comunicación que intentamos crear en el aula,
pueden influir las nuevas tecnologías y los medios no solamente con fórmulas
que conviertan al alumno en receptor de información, sino que persigan del
escolar una intervención más activa: ser productor de ideas, transmitir
sensaciones y visiones de las cosas; atreverse a la aventura de la
experimentación, tentar la propia representación de la realidad y comunicarse
utilizando otras formas.
La irrupción de las Nuevas Tecnologías, induce a cambios radicales
en la sociedad, que modifican las condiciones de trabajo, valores y el perfil
socio-cultural. Este hecho aporta modificaciones sustanciales en los
planteamientos de la educación que van desde la potenciación del desarrollo
cognitivo de los alumnos, facilitándoles nuevas formas de representar la
realidad, hasta la introducción de nuevas metodologías.
En manos de los alumnos, las Nuevas Tecnologías deben ser recursos
poderosos para el desarrollo de sus habilidades de razonamiento y resolución de
problemas, así como para la realización práctica del principio de la autonomía
e individualización en los procesos de construcción del conocimiento. Existen
muchas posibilidades y queda abierta la tarea de legitimar, reflexionar y
debatir sobre cuáles han de ser los dominios de la integración de las mismas en
la educación, cuáles sus propósitos y motivaciones, cuáles los contenidos que
vehiculan y la orientación del aprendizaje que propician, qué relaciones
favorecen entre los agentes educativos, entre éstos y los alumnos, qué contexto
social contribuyen a organizar para el aprendizaje, así como cuáles son sus
respuestas y tratamientos de las diferencias culturales, y clase social en la
utilización escolar de los medios didácticos.
Las consecuencias principales que se desprenden del uso de las
nuevas tecnologías en la enseñanza vienen marcadas principalmente por los
cambios en los distintos marcos educativos. Así por ejemplo, existe un cambio
importante en el papel del profesor: de expositor a guía y en última instancia
como administrador de medios. En segundo lugar, encontramos un cambio de los
datos al conocimiento, es decir, una educación basada en la utilización de la
información para generar más información que el lo que llamamos conocimiento.
De una cultura basada en el libro y en el texto, se pasa a una
cultura multimedia, en la que ya no sólo leeremos sobre algo, sino que podremos
verlo, tocarlo, oírlo y en especial, interactuar con él.
Deberá existir un cambio de actitud por parte del alumno, dirigido
a un aprendizaje activo, con opciones, permitiendo equivocarse y aprender de
los errores, además de manera inmediata.
Se produce una desincronización de la educación (en el tiempo y en
el espacio) todos podremos aprender en distintos momentos y en lugares
diferentes.
Parece evidente, que la Sociedad de la Información está demandando
importantes cambios en las escuelas y en los profesores. El paso de rol del
profesor de transmisor a la labor de mediador entre la información, el proceso
de reconstrucción del conocimiento y la apropiación del significado que tienen
que hacer los alumnos, por medio de la interactividad significativa, supone una
auténtica revolución profesional de los docentes que exige tiempo de adaptación
a los nuevos contextos tecnológicos y comunicativos, pero especialmente
formación y perfeccionamiento.
Parece evidente que una escuela que tiende a la calidad y a la
competencia tiene que renovarse e invertir con urgencia en la formación de los
profesores para adaptarse a las exigencias profesionales de los nuevos
contextos de aprendizaje. Un buen diseño de esta formación es imprescindible,
para desarrollar positivamente la tarea de alfabetizar tecnológicamente al profesorado.,
ya que, por mucho esfuerzo que se realice para la presencia física de estas
tecnologías en los centros, su concreción dependerá claramente de las actitudes
y conocimientos que tenga el profesorado.
Decir que los Decretos de enseñanza de Educación Infantil y
Primaria no han considerado a las nuevas tecnologías como un tema transversal,
pese a ello, es tal la presencia de las mismas en todo el curriculum de
cualquiera de las etapas de enseñanza, que se podría decir que las aportaciones
más innovadoras de estos decretos es precisamente ese hecho.
Existen numerosas razones por las que utilizar las Nuevas
Tecnologías en el proceso de enseñanza-aprendizaje, entre ellas podemos citar:
- Permite que el alumno forme parte y se implique en el proceso de
aprendizaje, convirtiéndose en sujeto activo en vez de mero espectador.
- Elimina muchos problemas de disciplina en el aula. Cuando el
alumno se implica en el trabajo queda menos tiempo para el conflicto.
- Los alumnos se convierten en protagonistas. Se les da poder para
buscar respuestas a sus preguntas, convirtiéndose de esta manera el proceso de
aprendizaje mucho más interesante para ellos.
- El profesor se convierte en guía y ayuda, lo que produce
acercamiento con el alumnado.
- Reduce trabajo al profesor en lo referente a papel, textos...
- Su uso permite a los alumnos que el posterior cambio,
escuela-trabajo, escuela-universidad, sea más suave, en el sentido que estarán
muy familiarizados con la tecnología, usada hoy en día en cualquier campo
profesional que se pueda imaginar.
- El intercambio de información a través de la red, permite que
éste sea más fácil y rápido que nunca.
En defintiva, es evidente que:
1º La escuela, como institución social y educativa, no puede dar
la espalda y ser ajena a la cultura y tecnología de su época
2º Los actuales niños, los adolescentes y jóvenes son usuarios de
habituales de las distintas tecnologías digitales (videojuegos, Internet,
televisión digital, móviles, cámaras,...)
3º La escuela debe alfabetizar y desarrollar las distintas
competencias y habilidades de uso de las TIC de forma que preparen a los niños
y jóvenes ante los retos de la sociedad del futuro
4º Las TIC pueden ayudar a innovar y mej
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